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Es muy común que el bebé pequeñito tenga congestión nasal e incluso estornude. No significa que esté resfriado pues no hay fiebre ni está decaído. Se trata de la llamada RINITIS DEL RECIÉN NACIDO.

Se debe a que sus fosas nasales son estrechas, no toleran bien el aire seco y una pequeña cantidad de mucosidad puede hacer que respire ruidosamente, incluso “gruñan” y su nariz parezca muy tapada. 

¡Doctor, pero es que le suena el pecho! ¡Tiene flemas!

Los ruidos se transmiten fácilmente al tórax, pues el cuello es corto y entendiblemente tu no diferencias de dónde viene el sonido, por lo que piensas tenga algo bronquial o pulmonar. No es así, ni es que le dejaron flemas al nacer, es la nariz congestionada y obstruida que suena.

¡Qué sucede?

Raramente esta situación se debe o es causa de problemas respiratorios pero, como nos sucede a todos cuando tenemos la nariz tapada, la congestión nasal molesta (realmente más a tí que al niño) y a veces interfiere con la alimentación y el sueño del bebé.

Los recién nacidos solo respiran por la nariz y al tener la boca ocupada puede producirse incomodidad al recibir seno o biberón e incluso rechazo de la alimentación. 

Otras veces el sueño también se ve alterado, el bebé se vuelve irritable y no puede descansar.

En estas ocasiones es conveniente limpiarle la nariz con suero fisiológico antes de alimentarlo, pero recuerda debes hacerlo SOLO si el bebé está molesto no si la que estás así eres tú y angustiada pensando que el bebé tiene algo grave.

Qué debemos hacer para aliviar la congestión nasal.

Antes de explicarlo quiero reiterar y resaltar dos cosas:

Generalmente no hay mocos, es más congestión que secreción nasal. Como ya anoté, esto sucede por la estrechez de las fosas y una mucosa nasal que estaba dentro del útero en líquido que al exponerse al aire ambiental seco se congestiona, algo también favorecido por cambios en la temperatura de la habitación o de la casa. El AA reseca más el ambiente.

De otra parte, con frecuencia, entendiblemente interpretas lo que siente el bebé y no fijas la atención si realmente lo que notas le está molestando a él y no a ti. Se debe tratar al bebé y no a la angustia que se tiene o al problema que piensas le sucede al niño. Realmente, la mayoría de las veces NO hay que hacer nada, basta solo con entenderlo. (vale la pena ver este VIDEO)

PUNTUALIZEMOS:

  • A los bebés y a los niños generalmente no les gusta (creo que a nadie) que le apliquen suero en la nariz, menos un chorro a presión. Recuerda, vale la pena hacer algo SOLO lo necesario, tratando de causarle las menores molestias posibles.
  • Yo, para un recién nacido que está molesto para comer o dormir (para los que no están así no haría nada), en lugar de los lavados con jeringa que para esta situación me parecen exagerados, prefiero aplicar unas gotas o si acaso limpiar (más que “lavar”) con una pequeña cantidad de suero fisiológico a la temperatura ambiente o calentando con las manos pues frío molesta más.
  • Es mejor acostar al bebé de medio lado y aplicar suave el suero fisiológico en la fosa nasal que queda arriba para luego voltearlo y hacer lo contrario. Para los más grandecitos se podría hacer semisentado y con más cantidad de suero (ver más adelante un VIDEO)
  • No aconsejo las peritas pues poco sirven, no encaja bien y se usan mal, a veces incluso se insufla aire haciendo daño.
  • Tampoco soy muy partidario de de los aspiradores nasales que están “de moda”. Si se usan, en el caso de haber bastante mucosidad, se debe hacer con cuidado pues a veces se aspira con fuerza aumentando la congestión. Aspira suavemente y si no salen demasiados mocos, vuelve a echar un poco de suero fisiológico y aspira suave al rato (cuando se “mojen” los mocos).
  • No uses “copitos de algodón” ni pañuelos de manos (Kleenex) enrollados pues pueden quedar motas y molestar más, como tampoco extraigas con los dedos evitando lastimar o molestar al bebé en vez de solucionar el problema.

Finalmente, ten en cuenta:

Si hay secreción nasal abundante, tos, fiebre, malestar intenso, irritabilidad o decaimiento marcado es importante asistir a consulta. Si por el contrario no hay nada de esto, de acuerdo, es molesto pero no es algo delicado.

NO automediques a tu bebé, menos a un recién nacido, ni hagas más de lo que el niño realmente necesita. En consulta resolveré tus dudas.

¿Está todo claro? ¿Te ha pasado lo que comento? Tus inquietudes, observaciones y comentarios son MUY importantes.

Con algunas notas tomadas de “Bebés y más”

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